Fundado aproximadamente en 1831, el municipio cubano de Corralillo tiene una extensión territorial de 8 42 000 kilómetros cuadrados y una densidad poblacional de alrededor de 27 000 habitantes, distribuidos en 36 asentamientos.
Geográficamente se ubica en el extremo noroccidental de Villa Clara y es el más alejado de la capital provincial, a una distancia de 130 kilómetros.
Los paisajes marítimos y costeros atraen por la belleza de las playas localizadas en esta zona del litoral norte: El Salto, Ganuza, Sierra Morena y Playa Panchita, elementos identitarios del terruño, junto a la Bahía de Cádiz y el Faro Hernán Cortés.
De reconocido prestigio son los baños termales de Elguea, donde está enclavado un balneario, destinado, fundamentalmente, al turismo de salud y al reposo, que cuenta con una remodelada estación para la rehabilitación de personas aquejadas de padecimientos dermatológicos o artríticos, con tratamiento con aguas minero medicinales y con ejercicios físicos.
La esfera turística del municipio sobresale por sus tres instalaciones del campismo popular como una modalidad recreativa con alojamiento para la familia . El Salto, Ganuza, y Sierra Morena acogen a más de 40 000 campistas cada año.
De especial orgullo para los ciudadanos corralillenses son sus hijos ilustres, dentro de ellos sobresalen los gloriosos luchadores de las guerras independentistas: el capitán Francisco Marcos Aguirre, el teniente Conrado Campuzano, el teniente coronel Rafael Izquierdo Triana, y el coronel Leoncio Vidal Caro.
Los mártires de la huelga de Abril de 1958, y los internacionalistas caídos en la epopeya africana son gloria en el historial patriótico y solidario de esta tierra.
Símbolo cubano y universal de las artes plásticas es Leopoldo Romañach Guillén, quien naciera en 1862 en Sierra Morena, un poblado corralillense que se enorgullece de este creador de retratos y marinas que dejó en sus obras la huella de su génesis.
Los sectores más importantes en la vida económica de Corralillo son la industria azucarera, con la empresa Quintín Banderas, la pesca, con la cooperativa PAMAR de Playa Panchita, y el turismo.
Corralillo es un pueblo que ha sido beneficiado por las luces de la Revolución,un poblado rural que antes del 59 tenía niveles elevados de pobreza y que hoy posee más de 30 centros educacionales, sedes municipales de la enseñanza superior, dos policlínicas, consultorios médicos para la asistencia a la familia en todas sus comunidades,un hospital de impedidos mentales, una sala de terapia intensiva dotada de equipamiento para la atención al grave. En 2009 el territorio estuvo dentro de los veinte municipios del país que cerró el período sin lamentar muertes infantiles, ni de niños en edad pre escolar y escolar.
Existen también dos joven club de computación y electrónica para el desarrollo de habilidades informáticas, diversas instituciones culturales, deportivas, y posee una población rural virtuosa, gente que conversa en sus parques, que se pasea por sus calles o caminos, pero que tiene el don de la bondad, de la solidaridad y, sobre todo, de la laboriosidad.